Los auriculares que utilizo para correr

Voy a entrenar casi todos los días de la semana, y muchas veces voy solo. Así que para no aburrirme, me gusta llevar mi música favorita en el smartphone.
Hasta aquí todo bien, salvo que ya he tenido que comprar más de 4 pares de auriculares porque se han roto.

No es que los use mal, pero si les doy mucho trote. No, no eran unos auriculares deportivos como estos, sino unos de botón normales y baratos.
Así que ya harto de gastar dinero a lo tonto, decidí informarme un poco de la oferta que hay en auriculares deportivos, especiales para correr.

Lo ideal es que sean ligeros y resistentes, para poder aguantar toda la caña que les metemos con los entrenamientos. Como los voy a utilizar mayormente para salir a correr en el exterior, tienen que ser impermeables y resistentes a la lluvia y al sudor.

Lo más importante es que se puedan ajustar, tanto a tu oído como a tu contorno de nuca (la mayoría de los modelos tren una cinta para la nuca, en vez de la diadema para encima de la cabeza), para que no aprieten ni bailen.
Si no tienen una buena sujeción, se caerán al dar la primera pisada.

Con tanto movimiento, los auriculares pesados no son adecuados para el running. El modelo más común es el diseño dentro del oído, con poco peso y unos materiales resistentes.

En cualquier caso, es necesario elegir un buen par de auriculares que no se caigan incluso cuando estás empapados en sudor.

Y tienen que ser cómodos para que no te duelan los oídos de tenerlos tantas horas puestos. Para ello, no hay mejor cosa que incluyan varios tamaños de almohadillas para los oídos. A veces incluso vienen en diferentes materiales, en silicona y espuma para utilizarlos como mejor convenga.
Así se puede probar y elegir cual es el mejor tamaño para ti.

Puesto que yo suelo salir a un medio hostil para cualquier tipo de auriculares, se necesita que estén fabricados con materiales resistentes que no se rompan a la primera de cambio, y que duren varios años a mi ritmo. Si tiene garantía de 2 años mucho mejor.

Esto es especialmente importante si sudas mucho, pues será necesario una buena construcción para evitar que la humedad entre en el interior de los conductores y que te electrocutes. Lo mismo vale para la lluvia.

La calidad del sonido no es realmente tan importante cuando corro, pues no quiero aislarme por completo. Estar al tanto de los sonidos que me rodean es importante para correr de forma segura. Si un coche toca el claxon quiero escucharlo por si ocurre algo, y si tengo un sonido muy alto no lo voy a oír.

Por eso prefiero unos cascos que sean abiertos, para que el sonido exterior pueda entrar moderadamente.
Por eso sé que no voy a necesitar una calidad de sonido impresionante. Mi cerebro está tan concentrado en otras cosas (respiración, coordinación, alrededor, etc.) que no voy a darme cuenta si los graves no son muy potentes o si los agudos chirrían.

Lo de inalámbricos o con cable pienso que es una cuestión de gustos. A mi personalmente me molestan cuando corro, ya que si no los tengo metidos por debajo de la camiseta me dan en toda la cara y me impide concentrarme. Pero si este no es tu caso, puedes coger unos con cable.